
El novel ingeniero Carlítorix se ha unido a los asados de los miércoles, y si bien todavía no lo sabe, estas tertulias van a hacer mas llevadera la vida del laburante piguense, que no encuentra otro consuelo que la reunión gastronómica o en su defecto mirar Flashes y Fiestas comiendo gelatina de cereza.
1 comentario:
jejej, yo participe un par de veces de esos asaditos...cuando todavia era estudiante y me podia quedar hasta el miercoles en pigue....
Como se daban esos muchachos por favor!!!
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